Reclamos revueltos
Comunicación, posventa y administración llegan por el mismo canal y sin trazabilidad: nadie sabe qué es de quién.
Las familias llegan a un conjunto que ya funciona: con sus cuentas claras, un canal para pedir las cosas y una portería que sabe quién entra. Y los reclamos de la entrega dejan de terminar con el nombre de la constructora.
Faltan 12,6 puntos para la primera asamblea con administración elegida.
Las familias llegan a una administración que todavía se está organizando. Y mientras no se haya entregado el 51% de los coeficientes, la administración provisional es del propietario inicial (Ley 675, art. 52): lo que falle en esos meses le llega a usted.
Comunicación, posventa y administración llegan por el mismo canal y sin trazabilidad: nadie sabe qué es de quién.
Las familias reciben cobros sin entender de dónde salen ni a qué cuenta pagar.
Lo que se pide en un grupo se pierde entre cientos de mensajes y vuelve como reclamo formal.
Con todos llegando al mismo tiempo, la portería no tiene cómo saber quién entra, a qué hora ni dónde parquea.
Mientras sube la estructura, montamos con su equipo la copropiedad en HolaJuntos. Cuando se entrega la primera llave, todo está andando.
Torres, unidades, coeficientes y zonas comunes cargados en la plataforma antes de la primera entrega.
Los compradores quedan registrados en su apartamento y reciben por ahí los avances de la obra, en vez de llamar a preguntar.
Reglamento, manual de convivencia, presupuesto y canales de atención configurados desde el principio.
Mateo por WhatsApp, PQRS con una categoría aparte para posventa, portería, pagos y citofonía virtual.
La administración provisional le entrega el conjunto a la administración y al consejo que elija la asamblea. Nadie vuelve a digitar nada: lo que se construyó en la entrega sigue ahí. Mientras tanto, el tablero de entrega le muestra a la constructora cuánto falta para llegar al 51% de los coeficientes.
Tres puntos de entrada según en qué va el proyecto. Las condiciones son las mismas; cambia cuánto tiempo queda fija la tarifa.
Para el proyecto que está en ventas. Los compradores entran a la comunidad desde la promesa.
Para la obra en marcha. Hay tiempo de sobra para dejar todo configurado y probado.
Para el proyecto que ya se va a entregar y necesita orden antes de que lleguen las familias.
La Ley 675 (art. 52) dice que, mientras no se haya entregado el 51% de los coeficientes, el propietario inicial ejerce como administrador provisional. HolaJuntos le da a esa administración provisional las herramientas desde el primer día, y a la constructora un tablero que muestra cuánto falta para llegar al 51%.
La configuración durante la obra no tiene costo. El cobro de todas las unidades arranca cuando empiezan las entregas, y el primer mes es de bienvenida, sin cobro.
La administración provisional le entrega el conjunto a la administración y al consejo que elija la asamblea. No se migra nada: la cartera, las PQRS, los documentos, el censo y los residentes ya conectados siguen en el mismo lugar.
Sí. Las PQRS tienen una categoría aparte para posventa, así la constructora ve solo lo que le toca y la administración no carga con reclamos de obra.
Hablamos con su equipo comercial y de posventa, y con quien vaya a llevar la administración provisional.